VIEJO
Ahí estás de nuevo
Sólo, un poco tristeCon tu mirada perdida en el recuerdo
Haciendo conciencia en el pasado
Para ver si logras tu consuelo,
Sí, como el pino apunta hacia el cielo
Imaginando que mereces
Una estancia en el reino de los cielos.
Aquí voy de nuevo, hace tres días
He llegado a este puebloY siempre al pasar aquí
Y voltear hacia ese fresno,
Tú reposas mese y mese
En su sombra de embeleso,
No cabe duda, mientras yo me hacía más hombre
Tú te hacías cada vez más viejo
Y hoy que las ramas de ese fresno
Arrullan tu recuerdoNo abusaría, si aseguro que sufres muy por dentro,
Que conoces por ser viejo
Pero más sabio te faltó ser
Por haberte creído siempre tan perfecto,
Y que bajo esa sombra de ignorante lucidez
Crees merecer todo
Cuando todos, sólo desprecios y desaires
De ti merecieron.
Ya me dijeron los del pueblo
Que arrojas la comida a quien te sirve,Que la tristeza a consumido tus sonrisas,
Que el pueblo te tiene miedo
Como tu mujer, como tus hijos y hasta el perro
Que por ser tú dueño de él
En escudo contra ti a convertido su pellejo.
Que tristeza viejo hermoso
De no poderle regalar a este hijo que regresaNi una sonrisa, ni una palabra, ni un abrazo, ni un esbozo,
Mas no te juzgo por ser tan duro,
Ni te guardo rencor por desearme malos augurios
Cuando me fui de aquí para convertirme ´´en alguien´´
Y ofrecerte algo con dignidad
No siendo uno más de tus apuros.
Ya eres débil, y esa mano empuñada
Que hoy sostiene el brazo de tu mecedoraRecuerdo haberla sentido entre mi rostro, muchas veces
Y no precisamente acariciando mis mejillas.
Mas hoy, esa mano que ni un adiós me dice
Y esa boca, que nunca palabras de amor para mi tuvo,
Sino groserías, ese todo tu viejo
Que hoy impaciente y triste esperas tu deceso,
Quisiera que me estrecharas entre tus brazos
Y me dijeras que me quieres
Y de tus ojos brotara una lágrima
Par ver a mi padre y no al hombre
Que sabrá dios quién le habrá contado
Que un hijo es propiedad del padre
Y que al irse lo traiciona
Y se condena a jamás ser perdonado.
No se qué te he hecho padre,
No se quién te crees que no perdonas,Sólo déjame decirte, que te quiero, te perdono
Y que mañana al pasar de nuevo por tu casa,
Escuches bajo esa sombra misteriosa
De ese fresno como un himno,
Lo que hoy te dijo, tu hijo
Al mirarte desde lejos.
Jesús Ponce García
No hay comentarios:
Publicar un comentario